La desinfección de las redes de ventilación es uno de esos trabajos de mantenimiento mínimos que conviene realizar periódicamente para que la calidad del aire sea óptima y para un óptimo funcionamiento de los sistemas. Pero más allá de lo que exija la normativa, hoy en día, tras la aparición y rápida expansión del COVID-19, es una cuestión fundamental de la salud pública.