La desinfección de las unidades de tratamiento de aire es un proceso fundamental, no solo para el correcto funcionamiento del equipo, sino que, además, permite erradicar cualquier riesgo de enfermedad o contagio que pueda tener como epicentro las mismas unidades. Debido a la importancia del proceso de limpieza, es necesario conocer los tipos de riesgo y peligros que se pueden originar de no contar con una desinfección profunda.

Las diferentes unidades de tratamiento de aire son dispositivos que requieren de una serie de medidas higiénicas para poder funcionar de manera correcta, garantizando que la salud de las personas no se compromete con su operatividad. La desinfección de unidades de tratamiento de aire es un proceso primordial para minimizar los diferentes riesgos que puedan existir.

La desinfección de las redes de ventilación es uno de esos trabajos de mantenimiento mínimos que conviene realizar periódicamente para que la calidad del aire sea óptima y para un óptimo funcionamiento de los sistemas. Pero más allá de lo que exija la normativa, hoy en día, tras la aparición y rápida expansión del COVID-19, es una cuestión fundamental de la salud pública.

Los establecimientos deben dedicar especial atención a todos los procesos de limpieza y desinfección, para garantizar que la integridad física tanto del público interno como externo nunca se exponga a ningún tipo de riesgo o enfermedad. Desinfectar los establecimientos garantiza, además, que el ritmo de trabajo sea óptimo para todas las personas.